viernes, 7 de febrero de 2014

Antes, una breve presentación...


Cádiz, ciudad de larga historia, la más antigua de Occidente, cuna de la libertad y de la primera Constitución española, es un lugar que esconde sorpresas y tesoros por descubrir, pero también curiosidades que desvelar.
Curiosidades diversas que podemos encontrar en su historia trimilenaria, en sus manifestaciones artísticas, en sus costumbres y tradiciones, en su gastronomía, en su habla, en su misma geografía o en la manera de ser de los propios gaditanos. Cada ciudad es única, pero Cádiz, desde luego, lo es por muchas razones.
Es, para empezar, la capital española y europea más meridional del continente, cuya privilegiada situación geográfica y estratégica la ha marcado históricamente como puente entre el Viejo y el Nuevo Mundo. Si decimos que, además, es una isla, muchos se sorprenderán. De aquí eran, por poner un ejemplo histórico, las famosas bailarinas que tanto encandilaban en la Roma imperial, las puellae gaditanae, arte de la danza que siguen conservando las muchachas de esta ciudad y su provincia. Siglos después, fue la ciudad liberal por excelencia, única de España, junto a la vecina San Fernando, libre de la ocupación napoleónica. Y si hablamos de sus fiestas, qué decir de la originalidad de su Carnaval, con sus peculiares letrillas, o, en general, del habla gaditana, merecedora por sí sola de todo un tratado.  Hasta para decir que vamos al centro o al casco antiguo decimos los gaditanos que vamos a Cádiz, como si la parte nueva fuera otra ciudad, o si alguien vive en el centro pues que vive en Cádiz... Por cierto,  los que viven en el casco histórico, son guacamayos, y los de extramuros, lechuginos, dicho en lenguaje local, herencia terminológica de principios del siglo XIX. 
En fin, amigos, historias y curiosidades gaditanas que iremos desvelando poco a poco a lo largo de las páginas de este blog, al cual os doy la bienvenida y al que os animo a seguir y a participar en él. Un saludo.

El autor. 


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